El Aleph Texto pequeñoTexto medianoTexto grande

Nunca se había demorado en los goces de la memoria. Las impresiones resbalaban por él, momentáneas y vívidas; el bermellón de un alfarero, la bóveda cargada de estrellas que también eran dioses, la luna, de la que había caído un león, la lisura del mármol bajo las lentas yemas sensibles, el calor de la carne de jabalí, que le gustaba desgarrar con dentelladas blancas y bruscas, una palabra fenicia, la sombra negra que una lanza proyecta sobre la arena amarilla, la cercanía del mar o de las mujeres, el pesado vino cuya aspereza mitigaba la miel, podían abarcar por entero el ámbito de su alma.



Jorge Luis Borges
Fragmento de El Hacedor
Eduardo Martos Gómez, 05/DIC/2007 (en Citas y frases)
Corregido por . Última revisión a las 19:39 del 07/DIC/2007
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